ENRIQUE ROSAS
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Enrique Rosas, Ciudad de México 1972.

Vive y trabaja entre Paris y la Ciudad de México.


Enrique Rosas, es un artista mexicano que explora las conexiones entre arte, ciencia y tecnología abarcando campos tan disímiles como la electrónica y la biología. Al centrarse en la materialización de ideas entendiéndolas no como meras abstracciones, si no como procesos que concilian lo inmaterial con lo material, su obra rescata el ideal renacentista de un mundo que no solo se percibía si no también se proyectaba desde los ojos. Interesado en el tema del reconocimiento por patrones, al cual la ciencia suele recurrir para descifrar la realidad, su investigación se desarrolla desde un punto de vista específico. Él relaciona los estudios científicos sobre la materia y el lenguaje de la programación, con otros campos esotéricos vinculados a las nociones de “memoria arquetípica” y los descubrimientos de la futurología. Estableciéndose una retroalimentación entre pensamiento y técnica, todas sus piezas se organizan a partir de binomios el observador y lo observado, lo individual y lo colectivo, lo natural y lo construido, lo micro y lo macro, etc. A lo cual su formación y labor como arquitecto, su cercanía desde pequeño con el cine y sus experimentaciones en el diseño y la computación, suman otras variables. En ese sentido, surge un contacto importante entre lo arquitectónico, lo escultórico y los mecanismos propios de una base de datos, incorporándose su trayectoria al proceso de reorganización de la metodología del arte en relación al desarrollo del conocimiento científico. Inserto más recientemente en la tradición del cinetismo, y siempre en diálogo con la estética del constructivismo, su obra también constituye un reposicionamiento de estos lenguajes. Lo que en su caso, introduce muy especialmente, al azar, la intuición y la experiencia sensorial como componentes determinantes. Es por esta razón, que su principal búsqueda sea generar en el campo creativo una óptica gratificante frente a los usos fríos y despersonalizados que está adoptando la tecnología de hoy día. Persiguiéndose de esta forma, una experiencia donde el espectador se convierta, como el propio artista, en hacedor de sus propios materiales e imaginarios.
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